La Banca Privada entiende la confidencialidad
como una exigencia imprescindible. Por ello, dispone de los
sistemas informáticos y de los procedimientos organizativos
orientados a preservar la confidencialidad exigída por los
clientes.
Además, la Banca Privada invierte en los sistemas más avanzados
para garantizar la máxima seguridad a través de los nuevos
canales de información. Este compromiso se traslada además
a los desarrollos en nuevas tecnologías que se llevan a cabo
para mejorar el servicio al cliente.
Esta confidencialidad se extiende a todos los canales de atención
al cliente, asegurando que la interlocución tiene lugar en
un ambiente de discreción. Cuidando al máximo la calidad del
servicio ofrecido, cada cliente cuenta con un asesor de inversiones
altamente cualificado, con el que se establece un trato personal
y duradero, bajo un ambiente de total confianza.